El final de la década de los veinte está marcado por la revolución que supuso la llegada del cine sonoro. La primera película que se considera sonora es El Cantor de Jazz, de Alan Crossland. Warner Bros. hizo esta película cuando estaba casi en la ruina, en un desesperado intento de salir a flote, y gracias al éxito del filme logró resurgir e impuso el sonido al resto de las productoras.
Aunque en un principio parecía que la incorporación del sonido restaba expresividad a los planos, pronto se supo aprovechar la capacidad comunicativa que aportaban los diálogos. Los espectadores podían entender mejor las historias y muchos intelectuales vieron la posibilidad de escribir guiones interesantes.
A efectos del cine como sistema global, la incorporación del sonido trajo cambios en la industria. Ya no bastaba con ser fotogénico, sino que la voz tenía que cumplir unas expectativas. En el cine norteamericano muchos actores de origen extranjero vieron reducidas sus posibilidades de triunfar en Hollywood, pues su acento no se ajustaba a las exigencias de los personajes, por lo que se vieron relegados a interpretar papeles muy concretos.
El 14 de abril de 1894, tuvo lugar en Nueva York, con un gran éxito, la primera exhibición del Cinetoscopio. El mismo éxito le acompañó cuando poco después, el aparato hizo su aparición en París. La ilusión del movimiento que producía era perfecta. Pero el Cinetoscopio tenía un grave inconveniente de que sólo podía ver el espectáculo una sola persona cada vez, ya que el movimiento de las imágenes se contemplada inclinándose el espectador sobre un pequeño visor. En Francia, concretamente en París, donde el 13 de febrero de 1895, los hermanos Auguste y Louis Lumière, franceses, patentaron su invento denominado cinematógrafo, consistente, según su propia descripción es un "aparato para la obtención y visión de pruebas cronofotografías".
Al igual que el Cinetógrafo y el Cinetoscopio de Edison, el cinematógrafo de los hermanos Lumière constaba de dos aparatos: la cámara para impresionar la película y el proyector para pasarla. Ambos utilizaron también la película de celuloide perforada. Pero el invento de los hermanos Lumière, mediante una potente luz electrónica, proyectaba las imágenes sobre una gran pantalla de tela blanca que podía ser contemplada al mismo tiempo por gran número de espectadores.
Después de algunas proyecciones de carácter oficial, efectuadas para la presentación del nuevo Ingenio, el Cinematógrafo Lumière fue dado a conocer al gran público el 28 de diciembre de 1895 en el sótano del Gran Café, del Bulevar de los Capuchinos, en París. La primera película proyectada fue La Salida de los obreros de la fábrica. El éxito fue inmediato y arrollador, constituyendo un autentico acontecimiento en la capital del mundo: había nacido el cine, el mayor espectáculo de los tiempos.
El antepasado del Cinematógrafo fue el fenaquistiscopio, ideado en 1832 por el físico belga Joseph Plateaus. Consistía en un cilindro giratorio, provisto de rendijas, y en el interior del cual se colocaba una banda de papel sobre la cual se había dibujado un personaje o una animal en las fases sucesivas de un movimiento: Por ejemplo, un pájaro que batia las alas. Cuando se imprimía al cilindro un movimiento rápido de rotación, la seria de imágenes, percibidas a través de rendijas, desfilaban ante el ojo y daban la sensación de movimiento continuo, gracias al fenómeno de la persistencia de las sensaciones ópticas durante un breve momento: el ojo establecía un enlace entre ellas, al no tener tiempo de borrar y olvidar la imagen procedente antes de que apareciera la inmediata.
Etapa siguiente: En 1872, el gobernador de california escogió a un fotógrafo norteamericano, Muybridge, como árbitro de una apuesta de 25000 dólares en la que sostenía que, en un momento dado, un caballo corriente al galope no tocaba el suelo con ninguno de los 4 cascos. Hecho que demostró Muybridge gracias a una secuencia fotografía realizada por una batería de doce cámaras que se disparaban automáticamente al pasar el caballo. Esta secuencia se proyectó en San Francisco, en 1880, por medio de un Praxinoscopio (disco que gira ante el objetivo de una linterna mágica).El gran fisiólogo francés Jules Marey perfeccionaría el procedimiento de Muybridge con su fusil cronofotógrafo, inspirado en el revólver astronómico de Janssen, lo que interesaba a Marey era el análisis del movimiento. Pero bastaba proyectar sobre una pantalla, a razón de un mínimo de 12 por segundo, la serie de imágenes fotografiadas con su "fusil" para obtener una síntesis visual de ellas.
De esto el cine propiamente dicho solo faltaba un paso: encontrar un mecanismo que hiciera avanzar la película a sacudidas, tanto en la toma de vistas como en la proyección.
Este mecanismo, destinado al arrastre intermitente de la película, fue la Cruz de Malta de Louis Lumière (patentada en 1895).
Este mecanismo, destinado al arrastre tanto en la cámara como en el proyector, fue posible firmar, y después proyectar en público, las primeras películas del mundo:
La Salida de los Obreros de la Fábrica
La Llegada del Tren a la Estación de La Ciotat
El Regador Regado
El cinematógrafo está basado fundamentalmente es tres hechos, el más importante de los cuales, el fenómeno de la persistencia de las imágenes en la retina, fue sin duda descubierto en los albores del mundo, cuando el primitivo hombre de las cavernas hizo girar el leño encendido, descubriendo un circulo de fuego en el aire. Ya los físicos griegos se ocuparon de este fenómeno pero fue Peter Mark Roger quien en 1824 lo estudio de una manera científica. En el ojo humano las sensaciones luminosas no desaparecen cuando la causa que las han motivado deja de existir. Por el contrario, persisten durante el tiempo determinado, estimándose que esta persistencia es, en general, del orden de una décima de segundo, variándose según los individuos se superpone en la retina, dando la sensación de que se trata de la misma.
Para encontrar el segundo de los fundamentos del cinematógrafo, tenemos que situarnos a mediados del siglo XVI, en el principio de la cámara obscura, descrita por el gran artista italiano Leonardo Da Vinci y publicada por primera vez, en 1553, por el físico napolitano Giambattista della Porta. En toda la habitación a obscuras, practicando en una sus paredes un pequeño orificio, se produce, sobre la pared opuesta, el paisaje exterior, en sentido invertido y en colores naturales.La tercera de las bases constituye en invento hecho por los Franceses Nicéforo Niepce y L.J.M. Daguerre, en 1839, de la fotografía, por el que mediante sales de yoduro de plata y vapores de mercurio, se obtenían imágenes estableces sobre placas de cobre plateado. A partir de estos tres hechos fundamentales se fueron sucediendo una serie de inventos que hicieron posible el advenimiento del cine como actualmente lo conocemos.